La industria panificadora proyecta ventas de pan de muerto en México por mil 34 millones de pesos y una producción de 4.545 millones de kilogramos durante la temporada.
Ciudad de México., a miércoles 28 de octubre de 2026.- La Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa) estimó que las ventas de pan de muerto alcanzarán mil 34 millones de pesos durante la temporada de 2026, con una producción calculada de 4.545 millones de kilogramos, informó Julián Castañón, representante del sector.
La proyección contempla un precio promedio de 227.50 pesos por kilogramo, equivalente a un aumento de 2% respecto al año anterior.
Las cifras corresponden al periodo comercial que tradicionalmente comienza a mediados de septiembre y concluye durante los primeros días de noviembre, alrededor de la celebración del Día de Muertos.
Ventas de pan de muerto y producción nacional
Castañón explicó que la temporada involucra tanto a pequeñas panaderías como a grandes establecimientos, con una oferta que incluye presentaciones tradicionales de azúcar y productos rellenos de distintos sabores.
“Lo que más se vende es el normal (de azúcar). Y de los rellenos el que más se vende es el relleno de nata”, precisó.
Asimismo, señaló que la actividad genera demanda para proveedores de materias primas, transportistas y fabricantes de envases.
La industria panificadora cuenta con alrededor de 59 mil 500 establecimientos en el país y produce entre 530 mil y 550 mil empleos directos, mientras que su cadena productiva supera el millón y medio de puestos laborales.
Industria panificadora se adapta a nuevos hábitos de consumo
En cuanto a las condiciones operativas, el representante indicó que los precios del pan en general no tienen previsto un aumento generalizado al cierre de 2026 o al comienzo del siguiente año.
No obstante, cada empresa deberá considerar los costos laborales, las prestaciones, los alquileres y las variaciones en los precios de los ingredientes.
Por otra parte, las panaderías han incorporado café, desayunos, alimentos preparados, porciones pequeñas y productos integrales o sin azúcar para atender cambios en las preferencias de los consumidores; también se han extendido las opciones de pago con tarjeta para quienes no utilizan efectivo.
Castañón destacó que los hornos eficientes contribuyen a reducir el consumo de energía y señaló que las bajas temperaturas suelen favorecer las ventas, aunque no presentó una estimación consolidada para el cierre anual.
“Los que están creciendo están oyendo las necesidades de su consumidor”, sostuvo al referirse a la adaptación de los establecimientos a las nuevas dinámicas de compra.

