El Mundial generó actividad en sectores específicos de las ciudades sede, pero su impacto sobre el PIB nacional fue menor al previsto y no modificó la perspectiva de una economía con bajo dinamismo.
Ciudad de México, a 18 de julio de 2026.- La celebración del Mundial en México no logró generar el impulso económico esperado a escala nacional, de acuerdo con estimaciones y datos preliminares de analistas y organismos empresariales, que identificaron beneficios concentrados en comercio, entretenimiento y algunos servicios de las ciudades sede, mientras el consumo y la inversión mantienen un comportamiento moderado ante la incertidumbre relacionada con la revisión del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
Impacto económico del Mundial se concentra en ciudades sede
México albergó 13 de los 104 partidos del torneo, incluida la ceremonia inaugural, con encuentros distribuidos entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Aunque la competencia generó actividad en hoteles, restaurantes, aerolíneas, comercio y entretenimiento, las estimaciones sobre su contribución al crecimiento económico fueron revisadas a la baja conforme avanzó el torneo.
“El Mundial no cambiará estructuralmente la trayectoria de la economía mexicana”, afirmó Humberto Calzada, economista jefe de Rankia, quien señaló que el efecto sería principalmente de corto plazo para una economía cuyo crecimiento es estimado por el Gobierno federal entre 1.8 y 2.8 por ciento durante el año, frente a una previsión de 1.1 por ciento por parte de analistas.
Banorte había estimado inicialmente una contribución de entre 42 y 62 puntos base al Producto Interno Bruto durante 2026; sin embargo, hacia el cierre de la competencia calculó que el aporte se ubicaría alrededor de 0.4 a 0.5 por ciento del producto.
Por otra parte, Banamex estimó un derrame económico cercano a 2 mil millones de dólares, equivalente a aproximadamente 0.1 por ciento del PIB y una cifra inferior a los 5 mil 600 millones de dólares que México recibió en remesas únicamente durante mayo.
Deloitte proyectó además la creación de más de 100 mil empleos temporales y un valor agregado de 548 millones de dólares en Ciudad de México, aunque esta última cifra representó una reducción de 35 por ciento respecto a su estimación inicial.
Los datos de consumo también mostraron un comportamiento desigual. BBVA reportó que su indicador de gasto de los hogares cayó 0.2 por ciento mensual y 4.9 por ciento anual en junio. El gasto en hoteles disminuyó 10.5 por ciento mensual y el de restaurantes 4.9 por ciento, mientras el entretenimiento registró un crecimiento de 16.5 por ciento.
Menor dinamismo mantiene presión sobre la economía nacional
El impacto diferenciado también se reflejó en el sector restaurantero. La Asociación Mexicana de Restaurantes informó que cinco de cada 10 establecimientos registraron un desempeño inferior al de una semana regular durante las primeras semanas del torneo, mientras que 28 por ciento reportó mejores ventas.
Asimismo, el tráfico de pasajeros mostró resultados distintos entre las ciudades sede. Guadalajara y Monterrey registraron incrementos moderados en junio, mientras que el principal aeropuerto de Ciudad de México reportó una disminución. El desempeño de las aerolíneas también fue desigual.
La expectativa oficial de superar los 10 millones de visitantes internacionales durante junio se mantuvo bajo presión ante los datos preliminares de turismo. De acuerdo con especialistas, la falta de inversión en infraestructura y conectividad limitó la capacidad de distribuir los beneficios del evento más allá de las ciudades anfitrionas.
En este contexto, BBVA calificó el impacto de la competencia como “limitado y heterogéneo” y anticipó que la debilidad de la demanda interna podría prolongarse durante el segundo semestre.
El desempeño económico también está condicionado por la incertidumbre en torno a la revisión del tratado comercial de Norteamérica. Las empresas mantienen inversiones en evaluación o postergadas a la espera de mayor claridad sobre el futuro de la relación comercial con Estados Unidos y Canadá.
En el primer trimestre, la economía mexicana registró una contracción de 0.6 por ciento. Además, el Fondo Monetario Internacional redujo su previsión de crecimiento para México a 1.2 por ciento, desde el 1.6 por ciento estimado previamente.
Finalmente, analistas señalaron que el desempeño de la economía dependerá principalmente de la evolución de la demanda interna, la inversión y las condiciones del acuerdo comercial con Norteamérica, factores que continuarán definiendo las perspectivas de crecimiento una vez concluido el Mundial.


